Me resulta curioso como Jonathan Swift en "Los viajes de Gulliver", obra publicada en 1726, describe a los abogados.
Define a los letrados como "hombres educados desde su juventud en el arte de probar con palabras
multiplicadas al efecto que lo blanco es negro y lo negro es blanco,
según para lo que se les paga".
Señala que un "abogado se ha ejercitado casi desde su cuna en defender la falsedad"; se dice que "Es máxima entre estos abogados que cualquier cosa que se haya hecho ya
antes puede volver a hacerse legalmente, y, por lo tanto, tienen cuidado
especial en guardar memoria de todas las determinaciones anteriormente
tomadas contra la justicia común y contra la razón corriente de la
Humanidad"
El Señor Swift también entra a valorar el lenguaje legal; dice que esta "sociedad (la de los abogados) tiene una jerigonza y jerga particular para su uso, que ninguno
de los demás mortales puede entender, y en la cual están escritas todas
las leyes" teniendo por fin la utilización de dicha jerga "confundir totalmente la esencia misma de la
verdad y la mentira, la razón y la sinrazón".
Dice que a los jueces "se los saca de entre los abogados más hábiles cuando se han hecho viejos
o perezosos" letrados los cuales "durante toda su vida se han inclinado en contra de
la verdad y de la equidad".
Desconozco la razón de la aversión del Señor Swift contra los letrados; en cualquier caso, queda claro que no somos santo de su devoción.
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